Entrevista a Carlos Adrianzén
Expreso, 20 de febrero del 2026
Especialista afirma que el nuevo mandatario carece de poder efectivo, que el Congreso podría vacarlo en cualquier momento y que el verdadero reto será reconstruir institucionalidad en un país donde la incertidumbre política ya es permanente.
Carlos Adrianzén, ¿cuál es su primera apreciación de este nuevo presidente?
El primer comentario que haría es que no estamos en Suiza. En el Perú, desde hace tiempo, atraviesan episodios de inestabilidad. Cuando la institucionalidad se debilita, estos escenarios se repiten. A ello se suma la reforma que ha dejado particularmente frágil al Poder Ejecutivo.
A mi juicio, se trata de una fórmula que termina debilitando las instituciones. Lo que ocurre en materia de corrupción no es casual; responde a un esquema político que erosiona el orden y el respeto por la ley, generando mayores espacios para la inestabilidad.
También preocupa cierta ligereza en el debate público. Hay quienes afirman, casi con humor, que cualquiera que sea elegido será vacado. No es un asunto menor ni debería tomarse con esa superficialidad. La ciudadanía empieza a advertir que la práctica constante de vacancias y censuras tiene efectos profundos sobre la gobernabilidad.
¿Le preocupa este giro hacia la izquierda?
En primer lugar, el Perú no es un país ubicado en la derecha si se analiza con propiedad. Un país puede considerarse de derecha cuando exhibe altos niveles de libertad política y libertad económica. Ese no es el caso del Perú.
Aquí no se respeta plenamente la propiedad privada, el orden institucional es frágil y el cumplimiento de la ley es deficiente. La configuración actual del sistema político responde más bien a una impronta de izquierda latinoamericana de corte cubanoide.
En ese contexto, no sorprende que se produzcan estos episodios y que, por errores o mezquindades políticas, cualquier personaje pueda terminar asumiendo la Presidencia.
Así, uno llega al poder casi por accidente, mientras otro deja de ser un candidato de peso.
Entonces, ¿le cree cuando dice que respetará la macroeconomía?
En realidad, no podría decir otra cosa. Si afirmara lo contrario, el riesgo de una vacancia sería inmediato.
¿Usted cree que a este Congreso le preocuparía demasiado volver a vacar a un presidente?
Para nada. Es cierto que este entorno político no le hace bien al país. La ausencia de instituciones sólidas y de predictibilidad afecta la estabilidad.
Sin embargo, hoy nadie espera una institucionalidad plenamente ordenada y respetuosa.
¿Qué proyección tiene usted para estos cinco meses del Ejecutivo con el nuevo presidente?
Ninguna. ¿Por qué? Porque hoy, cuando un funcionario público recibe una llamada del presidente, ya no le hace caso. Ese es el nivel de fragilidad en el que se encuentra el Ejecutivo.
El mayor problema que enfrentará el nuevo mandatario no será conformar un gabinete, sino evitar que los actuales ministros se vayan.
Carlos Adrianzén, ¿y cómo cree que el mercado toma esta situación?
El mercado la asume como parte de nuestra realidad. Somos un país con bajo nivel de gobernanza y escasa calidad institucional.
Nos percibimos como una economía occidental, pero en la práctica somos una economía poco libre, poco predecible y con altos niveles de corrupción.
¿El hecho de que Perú Libre vuelva a tomar el poder no alteraría los mercados?
En primer lugar, Perú Libre difícilmente puede considerarse hoy un partido estructurado. Es una agrupación que, en estos cinco años y con su líder prófugo, ha mutado en otra cosa.
El contexto internacional también ha cambiado: el escenario geopolítico ya no es el mismo de años atrás. No es que Perú Libre se haya moderado; más bien ha perdido cohesión y definición.
Dicho eso, no se puede afirmar que el país esté en una situación de tranquilidad. Con el actual presidente y un Congreso altamente volátil, cualquier gesto puede desencadenar una crisis. Basta un movimiento en falso para que se active un nuevo proceso de vacancia.
Hay temas en marcha como la reestructuración de Petroperú. ¿Qué debería hacer en ese caso?
No espere usted que alguien vinculado a la agrupación de Cerrón avance en la dirección de liquidar o reformar Petroperú, que sería, a mi juicio, lo más sensato.
Estamos ante una personalidad política con limitaciones evidentes. No le veo liderazgo. Sus declaraciones pasadas ya generaron cuestionamientos que, en otro contexto institucional, habrían tenido consecuencias más severas. Pero eso no ocurrió.
Imagen del Perú
Para Carlos Adrianzén, la imagen del país ya está bastante deteriorada. Ese es el verdadero reto del próximo presidente que asuma el poder es reconstruir credibilidad. Añadió que “en este contexto pueden producirse accidentes electorales”.






