Jaime Spak
Para Lampadia
Guste a quien le guste o le disguste, en el periodo de Alberto Fujimori, se logró un gran cambio en la economía del país.
No me voy a referir a nada adicional de su gobierno, solo a los logros, los beneficios que nos llevó a salir de la hiperinflación, insertarnos en el mundo financiero, vender muchas empresas estatales deficitarias y sobre todo las bases de un crecimiento sostenido, que hasta el día de hoy lo sentimos.
Lamentablemente lo que estamos viviendo en los últimos gobiernos es un crecimiento inercial.
Tanto Toledo, como García, pudieron seguir el camino con un manejo prudente de nuestra economía.

Sin embargo, hemos tenido importantes oportunidades perdidas con los últimos gobiernos.
Con Humala se empezó a ver el incremento de la burocracia y la falta de un norte para poder crecer.
El gobierno de PPK, fue la más importante oportunidad perdida de los gobiernos.
Una vez elegido, la gente decía muy oronda, tenemos un presidente de lujo.
Sin embargo, en vez de llegar a un acuerdo con la mayoría fujimorista en el congreso, se dedicó a hacer lo que no debía hacer.
Un hombre tan ducho en el lobby le hubiera sido muy fácil un entendimiento con esa mayoría hostil, si lograba poner de primer ministro a un político de mayor peso.
Tengo certeza que el primer ministro Fernando Zavala y un muy importante miembro de la dirigencia de Fuerza Popular, se comunicaban permanentemente.
Sin ponerse de acuerdo.
Pudo más el resentimiento pasado en las elecciones que el futuro, promisorio que hubiera sido ponerse de acuerdo.
PPK prefirió hacer ejercicios en el patio del palacio, ir al club El Golf más seguido y no preocuparse del crecimiento del país.
Cayó redondito en la trampa que le hizo el congresista Moisés Mamani, que lo grabó con su reloj y que lo mostraba muy orgulloso cada vez que podía.
PPK renunció y nos dejó al hoy encarcelado Vizcarra , el presidente más cínico y mentiroso que recordemos.
Luego el pueblo cansado de los políticos tradicionales elige al incapaz de Pedro Castillo, con los resultados que están a la vista.
Su corto periodo fue de un latrocinio sin límites y hoy está en la cárcel por su absurdo golpe de estado.
Gran oportunidad perdida.
Heredamos a Dina Boluarte, que en lugar de gobernar se dedicó a la frivolidad con cirugías estéticas a escondidas, con relojes Rolex, de dudosa procedencia y sin la menor idea de cómo lograr un beneficio para el país.
En muchos artículos, indique que Dina tenía la oportunidad de oro, siendo la primera mujer presidente. Hubiera podido gobernar de manera prolija.
Al no tener bancada en el congreso, se hipotecó a ellos, hasta que APP y Fuerza Popular le bajaron el dedo y la vacaron.
Sorprendió la rapidez de la sucesión, y más sorpresa fue elegir a un hombre joven , sin experiencia para que asuma la primera magistratura.
Su figuretismo inicial fue de tal envergadura, que muchos pensábamos que estábamos ante un político joven, que lo único que debía de hacer es llevar el gobierno por 7 meses, hasta que un nuevo presidente lo reemplace.
El romance duro poco, ir a comprar caramelos a las 2 a.m. a un lugar en la calle Capón que había sido clausurado y conseguir que a los pocos días y levanten la suspensión , o lo que fue peor entrar en la noche disfrazado a un chifa, para entrevistarse con un ciudadano chino, que es muy cuestionado por las prebendas que siempre desea lograr.
Jerí ha perdido la gran oportunidad de un futuro líder, pues además de demostrarnos incapacidad, hacer ingresar al palacio a féminas a entrevistarlas personalmente el día 1 de noviembre, día feriado para todos.
Ahora el hombre se encuentra encerrado en palacio sin poder salir a declarar nada. Cada vez da una versión que lo complica.
Ya no tiene futuro político, pues en solo cuatro meses ha cometido demasiados deslices, que lo hacen pasible de denuncias en la fiscalía.
Dudo que lo vaquen, sería absurdo, estamos a dos meses de las elecciones.
De lo único que se sigue hablando es de escándalos.
El de la franja electoral; donde la ONPE ha distribuido 80 millones de soles a los partidos participantes y estos han endosado gran cantidad, a medios de comunicación casi clandestinos.
El caso más sonado es el del canal Nativa, propiedad del hijo de Jorge Del Castillo y de Luis Felipe Morey, amigo íntimo de Jerí.
No nos sorprenda que en los próximos días renuncien algunos candidatos que no figuran en las encuestas.
Y para culminar con los escándalos, el caso del colérico López Chau, ex rector de la UNI, que según la fiscalía ha usado dinero público para fundar su partido.
Por todo lo antes expuesto, insisto en que hay que tomar muy en serio esta próxima elección, sino será otra oportunidad perdida. Lampadia






