Uri Landman
Para Lampadia
El libro del periodista argentino Andrés Oppenheimer que lleva el nombre: “Cuentos Chinos”, fue publicado en el año 2005. En él, Oppenheimer analiza el éxito de países asiáticos como China, en la reducción de la pobreza y el crecimiento económico, siendo el principal motor de dicha reducción, la capacidad de atraer inversiones extranjeras.
Uno de sus postulados afirmaba que China se convertiría en el principal rival económico, político y militar de los Estados Unidos en el año 2020, algo que se dio con algunos años de anticipación.
China, es un país gobernado por el Partido Comunista Chino a nivel político, pero donde el capitalismo está presente en todos los niveles de la vida económica.
Según la lista de multimillonarios elaborada por Forbes allá por el año 2024, China era el país que lideraba la lista con 1,058 personas con más de 1,000 millones de dólares de patrimonio, seguido por los Estados unidos con 724 individuos.
La obra de Oppenheimer también toca el gran problema de América Latina. A pesar de contar con grandes recursos de materias primas y de personas, este continente todavía cree en “cuentos chinos” o mentiras populistas de sus gobernantes y por eso no pueden salir adelante.
Los gobiernos latinoamericanos priorizan la retórica ideológica sobre el pragmatismo económico y terminan ahuyentando la inversión, perpetuando de esta manera la pobreza de su gente.
Otro gran problema de Latinoamérica es que los gobiernos no invierten en educación de calidad. Un país que no invierte en educación, está condenado al fracaso.
La frase “Cuentos Chinos”, también se usa para referirse a una mentira, embuste, exageración o cuento fantástico que no resulta creíble, por lo que podemos afirmar que el presidente Jerí nos ha dado su versión de “Cuento Chino”.
La semana pasada hemos visto en videos filtrados a la prensa, al presidente Jerí ingresando a un Chifa de manera subrepticia con capucha y lentes oscuros, para lo que a todas luces era una reunión irregular con una persona.
A los pocos días hemos visto otro video de Jerí paseando por una tienda de abarrotes, en compañía de su propietario el empresario chino, Zhihua Yan, quien coincidentemente es dueño del Chifa donde se le vio ingresando días antes.
Ante la lluvia de críticas, el presidente aceptó “su error” de haber ingresado encapuchado para comer un “arroz chaufa” y luego explicó que su visita a la tienda de abarrotes a los pocos días, se debía a su necesidad de comprar caramelos y cuadros chinos, aceptando además que el empresario Zhihua Yan, Johny para el presidente, era amigo suyo.
Durante la semana, han salido a la luz nuevos detalles de la amistad de Jerí con el empresario Zhihua Yan, quien fue investigado por minería ilegal en el año 2022 y que además habría servido como “facilitador logístico” para varias empresas ligadas al “club de la construcción chino”.
También se reveló que otro empresario chino, Ji Wu Xiadong, había sido recibido por Jerí en Palacio de Gobierno, a pesar que el primero cuenta con arresto domiciliario por ser presunto miembro de una mafia de tala ilegal en la Amazonía.
Queda claro que las explicaciones que dio Jerí al país en su conferencia de prensa son puros “cuentos chinos” y que lo más probable es que estemos ante un caso de tráfico de influencias. Sin embargo, ante las mociones de censura y vacancia presentadas en el congreso en contra de Jerí, soy de la opinión que no es bueno para el país cambiar de presidente a escasos meses de las elecciones generales.
Algunos dirán que no podemos tener un mentiroso-corrupto como presidente, afirmación con la cual estoy totalmente de acuerdo. Pero a veces el remedio puede resultar peor que la enfermedad.
Es sabido que las bancadas de izquierda están salivando por esta nueva oportunidad que se les presenta para hacerse del poder como sucedió cuando entró Sagasti, con los desastrosos resultados que todos conocemos.
Los comunistas harán todo lo posible para traerse abajo a Jerí y nombrar a una de sus figuras presentándola como “la reserva moral del país”.
El presidente Jerí debe ser investigado, procesado y seguramente sentenciado por los varios delitos en los que presuntamente está involucrado.
Sin embargo, ello debe ocurrir después del cambio de mando para evitar más inestabilidad en nuestro país.
Si cambiamos nuevamente de presidente a estas alturas, lo más probable es que la economía del país se pare o al menos disminuya de manera considerable su crecimiento por la paralización de muchos proyectos ante la incertidumbre generada.
Le damos un consejo al presidente Jerí a través de un proverbio chino: “si no quieres que se sepa, no lo hagas”. Lampadia






