Fernando Cillóniz B.
CILLONIZ.PE
Ica, 5 de enero de 2026
Para Lampadia
Pocos han prestado atención, pero el anuncio de las autoridades sanitarias de los EEUU – el jueves 8 de enero, pasado – constituye una gran noticia para nuestra agricultura frutícola y hortícola de exportación.

No me referiré a aquellos compatriotas – envidiosos, amargados, acomplejados e ignorantes – que despotrican de nuestra agricultura exportadora, y la difaman, tildándola de abusiva, depredadora, privilegiada y prescindible. No… esa gente no razona, hablan por la herida, y están ideologizados. Ergo, no tienes remedio. ¿Para qué gastar pólvora en gallinazos?
Entonces, vamos a lo positivo.
Con el lema “Make America Healthy Again” (MAHA) que traducido al español significa: “Has a EEUU saludable nuevamente”, la potencia norteamericana anunció un giro profundo en su política nutricional, alineado con la agenda del presidente Donald Trump.
La nueva política alimentaria norteamericana, contrarresta – en cierta medida – la nefasta y retrógrada política arancelaria de los Estados Unidos, que tanto daño venía causándonos… a nosotros a y todo el mundo. Incluso, a los norteamericanos.
Sin embargo, el rediseño de las guías alimentarias – presentado por el Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. – incluye una consigna contundente: «Volver a la comida real» y desplazar a los alimentos ultra procesados del centro de la dieta cotidiana.
Pero, ojo… el anuncio en mención no sólo es un tema semántico. Las guías nutricionales estadounidenses, se actualizan cada cinco años y funcionan como referencia para programas públicos, escuelas y recomendaciones médicas. Lo cual quiere decir que los comedores públicos, y escolares, y universitarios, y demás – que son muchísimos, y están desperdigados por todo el inmenso país – tendrán que adecuar sus menús de acuerdo con la nueva directiva.
En ese sentido, el cambio es explícito:
La pirámide nutricional fue invertida – a propósito – para incluir a las frutas y hortalizas frescas, y a las carnes rojas, quesos y lácteos enteros en los niveles superiores. Sin duda, estamos ante uno de los cambios nutricionales norteamericanos más significativos, en muchos años… décadas.
Proteínas de alta calidad y densas en nutrientes en cada comida, tanto de origen animal como vegetal, combinadas con grasas saludables provenientes de alimentos naturales… así será la nueva dieta de millones de norteamericanos.
Entre paréntesis… ¿qué bonitos se ven los arandanitos, el racimito de uvas, la típica paltita partida, la mandarinita, los platanitos… Incluso, el huevito frito, el aceite de oliva, el pollito, el langostinito, la papita y los granos enteros… Todos productos cultivados y criados para la extraordinaria agricultura exportadora peruana.
Por todo ello, la nueva dieta del pueblo norteamericano me suena como cuando éramos una potencia mundial en el vóley femenino y le ganábamos a todo el mundo… y gritábamos: ¡Punto para Perú!
Lampadia






