Jessica Luna
Correo, 27 de febrero del 2026
Nuestro país vive momentos difíciles. De un lado, la inestabilidad política socava la institucionalidad y los intereses particulares prevalecen por encima de las soluciones a los problemas que aquejan al ciudadano. De otro lado, los fenómenos climatológicos ponen en jaque a nuestro país, y han obligado al nuevo gobierno a declarar en estado de emergencia a 246 distritos de 14 departamentos. En este turbulento contexto juramentó Denisse Miralles como presidente Consejo de Ministros, quien ha señalado que su gestión tiene el objetivo inmediato de generar estabilidad que el país necesita y entregar resultados concretos a la población.
La ratificación de algunos ministros que venían haciendo un buen trabajo en sus respectivas carteras ha sido un mensaje necesario para calmar las aguas que ya están bastante movidas. Las imágenes de Arequipa y Piura nos muestran el dolor de miles de familias que lo han perdido todo como consecuencia de las inundaciones por las intensas lluvias, deslizamientos de piedras y lodo, sepultando casas, centros de estudios, postas médicas y carreteras; mostrando el desastre que nos deja el paso de un fenómeno El Niño que, según los expertos, ya está naciendo.
Por ello, en momentos como los que vive nuestro país, necesitamos autoridades y equipos técnicos con experiencia que se enfoquen en atender las necesidades de la población; que estén presentes en las ciudades afectadas trabajando de la mano con alcaldes y gobernadores.
Pero sobre todo, el país requiere decisiones oportunas y rápidas para minimizar los impactos negativos económicos y sociales, en la población y en los sectores económicos como el agro y la pesca, de este terrible Niño que está haciendo tanto daño.






