Fernando Calmell del Solar
Expreso, 24 de febrero del 2026
Vengo viendo los titulares de la prensa esta última semana y las noticias más relevantes giran alrededor de si Jeri fue bien censurado o no, quién votó por quién, quién traicionó el acuerdo etc.
Como llegó Balcázar, un octogenario a la presidencia, y cómo así nombró a otro octogenario de premier. Los candidatos enfrascados en un pleito sin sentido echándose la culpa el uno al otro. Pero yo me pregunto, por qué nadie habla de que en 55 días que van del año, más de 90 peruanos han perdido la vida por causa de los huaicos y desastres naturales. No se habla de las casi 90 mil personas afectadas y 9 mil viviendas que se han perdido. Los más de 1,000 km de vías arrasadas y más de 90 puentes afectados dejando a millones de peruanos incomunicados. Como era de esperarse llegó el Niño costero y millones de peruanos más están en riesgo de perderlo todo, inclusive sus vidas.
¿Quién les explica a los peruanos por qué un año más pasa lo mismo? ¿Dónde estuvieron las grandes investigaciones de la prensa para detectar que no se hizo nada para prevenir el desastre? Cómo se les explica a los peruanos que están en riesgo que los congresistas, ministros y líderes políticos están enfrascados en pleitos y cambios que ningún peruano quería.
Mientras eso pasa por un lado, la realidad es que la izquierda ideológica radical, los antisistema, caviares y merca prontuariados aprovechan la situación para ganar terreno. Ahondan en la división y el odio entre los peruanos, aprovechan el descrédito de la vieja clase política y se presentan como la salvación y despliegan sin ningún reparo, propuestas de gobierno que ya se han comprobado, en el mundo y en el Perú, que son desastrosas y que solo generan, aún más pobreza.
Las encuestas reflejan el descrédito de la política, los peruanos no confían en ninguno de los candidatos, pero por desesperación, reclamo o simplemente hartazgo se empiezan a voltear a hacia los candidatos más radicales. Amigos, hemos hablado desde acá que los peruanos buscan un cambio, y ese cambio va a venir para bien o para mal.
Para bien implica un cambio de ciclo, cambios drásticos, pero hacia la prosperidad compartida, ajustar muchas tuercas, eliminar a los emprendejos y a todos los corruptos enquistados en el estado, abrir realmente los mercados y seguir apostando por el Perú. Jugársela y comprometerse, no solo en las presidenciales, sino también en las regionales (sin miedo).
Para mal es decirle chao al país, es permitir que la izquierda ideológica radical con simpatías y admiración hacia los más grandes genocidas del país llegue al poder junto a los merca prontuariados y destruyan por completo cualquier oportunidad de que el país se recupere de más de 15 años de aumento de la pobreza y más de 25 años de abandono.






