Chile acaba con el sistema electoral binominal heredado de Pinochet | Lampadia
  • Objetivo: Lograr que los peruanos optemos por una Sociedad de Libre Mercado​
  • Lunes 24 de Enero 2022
  • Lima - Perú
MENÚ
LECTURAS SUGERIDAS < regresar

Lima-Perú, 27/01/2015 a las 08:01pm. por Lampadia

Chile acaba con el sistema electoral binominal heredado de Pinochet

Comentario de Lampadia

La Presidenta Bachelet sigue a toda máquina cambiando todos los arreglos institucionales que le permitieron a Chile, prácticamente eliminar la extrema pobreza y destacar como una de las economías más confiables y predecibles del planeta.

Como hemos reseñado en Lampadia: Niall Ferguson, el historiador británico, en una reciente visita a Santiago, dijo que Chile era el “país más inteligente” de la región pero que ahora estaba “ejerciendo su derecho a ser estúpido”.

Esta declaración nos dio pie para publicar en (L): Ejerzamos nuestro derecho a ser más inteligentes. Contrastando con el retroceso chileno decíamos: En el Perú hemos sido estúpidos mucho tiempo, “es hora de ejercer nuestro derecho a ser más inteligentes”.

En el siguiente artículo de El País de España, Rocío Montes hace una interesante crítica a esta última medida de Bachelet, con la cual aleja a su país de uno de los arreglos institucionales más reputados en las democracias más sólidas del planeta.  

Por Rocío Montes

(El País, 22 de Enero de 2015)

Después de 25 años desde el fin de la dictadura y tras cinco gobiernos democráticos, el Parlamento chileno vivió el martes una jornada histórica al aprobar un nuevo sistema electoral que reemplazará al binominal implantado por el Gobierno de Augusto Pinochet. La iniciativa ha sido impulsada desde el Ejecutivo de la socialista Michelle Bachelet, que se había comprometido a movilizar su mayoría oficialista y lograr la aprobación del proyecto de ley antes del 31 de enero, cuando comienza el receso legislativo.

“Después de décadas de espera se ha dado un paso sustantivo para profundizar en nuestra democracia. El Congreso desde ahora será expresión de la diversidad social, política y cultural del país. Nunca más el 30% va a equivaler al 60%, como ocurría con las inaceptables distorsiones del binominal”, señaló el portavoz del Gobierno, Álvaro Elizalde.

El antiguo mecanismo debutó en las elecciones de 1989, cuando por primera vez en Chile se celebraron las elecciones parlamentarias democráticas desde el golpe militar de 1973. El sistema promovía la estabilidad política de la transición al favorecer a los dos principales conglomerados de Chile, la Alianza de derecha y la Concertación de centroizquierda. En la práctica, sin embargo, se daban situaciones insólitas. Como se elegían solo dos cargos por cada uno de los distritos de diputados y circunscripciones de senadores, no siempre resultaban electos los dos primeros candidatos con mayor votación, sino los primeros de cada coalición. Dirigentes con alto respaldo quedaban fuera del hemiciclo aunque llegaran segundos si no lograban doblar con su compañero de lista.

Con este sistema, las fuerzas minoritarias tenían escasas posibilidades de tener alguna representación en el Parlamento, como le ocurrió durante años, por ejemplo, al Partido Comunista, que solo en 2009 pudo conseguir tres escaños desde el retorno a la democracia gracias a diferentes pactos con la Concertación.

La superación del sistema electoral binominal comenzó a ser una demanda de las minorías y, poco a poco, a transformarse en una bandera de lucha del centroizquierda, que desde el Gobierno y el Parlamento tardó décadas en tener la decisión política de una verdadera transformación.

Las protestas sociales de 2011, encabezadas por los estudiantes, pusieron el binominal en el centro del debate y su modificación se transformó en una de las demandas clave para conseguir un sistema con mejores parámetros democráticos. Cuando Bachelet regresó a Chile en 2013 para su segunda campaña presidencial, incluyó el cambio del sistema electoral en su programa de Gobierno y su conglomerado Nueva Mayoría, integrado desde la Democracia Cristiana al Partido Comunista, se cuadraron con la iniciativa.

El nuevo sistema tiene mayores niveles de proporcionalidad y representatividad. Comenzará a regir desde las parlamentarias de 2017 y, entre otros aspectos, establecerá cupos impares en determinados distritos y circunscripciones, lo que forzará a que se termine el empate entre los dos principales conglomerados. También aumentará el número de diputados, de 120 a 155, y el de senadores, de 38 a 50, para darle mejor representatividad a los lugares con mayor número de habitantes.

El proyecto implicará un completo rediseño del mapa electoral de Chile, incentivos para la creación de nuevos partidos políticos y una ley de cuotas, que establece que la relación máxima entre candidatos hombres y mujeres debe ser un 60% y un 40%. La derecha ha recurrido la decisión al Tribunal Constitucional por considerar que el proyecto es un traje hecho a la medida de la izquierda.

Palabras Clave

1
Comentarios