• Objetivo: Lograr que los peruanos optemos por una Sociedad de Libre Mercado​
  • Sábado 8 de Agosto 2020
  • Lima - Perú
MENÚ
LECTURAS SUGERIDAS < regresar

Lima-Perú, 10/03/2015 a las 09:03pm. por Lampadia

Califato destruye la cultura de la cuna de la civilización

Comentado y glosado por Lampadia

Nuevos crímenes perpetrados por estos falsos representantes del Islam, una religión muy repetable que nunca propició semejantes actos terroristas. Hasta el juez Garzón a protestado por los crímenes de lesa cultura. Curiosamente no lo hizo antes por las mascres de minorías, decapitaciones y el genocidio contra la población copta.

Todo esto configura un estado de hechos que deben ser parados a la brevedad. Como dice la Reina Rania de Jordania, en primera fila deben estar los verdaderos islámicos y árabes, apoyados por occidente.

Suscribimos plenamente este enfoque: solo el propio Islam puede deshacerse de esta banda de criminales.

1- ONU: La destrucción del Nimrud es un crimen de guerra

“Representa un ataque a la humanidad como un todo

(Exitosa, 07 de Marzo de 2015)

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó este viernes la demolición de la antigua ciudad de Nimrud en Irak por parte del grupo yihadista Estado Islámico (EI) que calificó de "crimen de guerra".

"La destrucción deliberada de nuestra herencia cultural común constituye un crimen de guerra y representa un ataque a la humanidad como un todo", expresó en un comunicado.

2- El Estado Islámico borra la cuna de la civilización

Los yihadistas destruyen la ciudad asiria de Nimrud tras arrasar hace una semana el museo de Mosul en Iraq.

Por Francisco Carrión (Desde El Cairo)

(El Comercio, 07 de Marzo de 2015)

Hace unos 3,000 años, Nimrud fue la capital del mundo. Asurnasirpal II, uno de los grandes reyes guerreros de la civilización asiria, transformó la ciudad bíblica de Calah en una urbe espléndida. Un paraíso a orillas del Tigris que se extendía por 350 hectáreas resguardado por 8 km de robustas tapias. El monarca construyó un inmenso palacete de cedro y maderas exóticas; con las paredes y patios cubiertos por relieves de dos metros de altura tallados en piedra y con muebles de marfil. Durante los siguientes 150 años, el inmueble –escoltado por las figuras colosales de unos toros alados y rodeado de templos y otros palacios– fue el corazón de un imperio que gobernaba el territorio que discurre entre el Bajo Egipto e Irán.

Las ruinas de Nimrud –que sobrevivieron a una legión de invasores y a décadas de abandono y expolio– han sido borradas del mapa por las bandas del Estado Islámico (EI).

“Nimrud fue la capital del primer imperio del mundo. En sus excavaciones se han recuperado un gran número de tablillas de arcilla, joyas y muebles de marfil que nos dan una idea de la potencia y el alcance geográfico del imperio asirio”, detalla a El Comercio Augusta McMahon, arqueóloga de la Universidad de Cambridge. “El Antiguo Iraq es la tierra de las primeras cosas: Mesopotamia nos dio la primera escritura, la primera ciudad, el primer código legal escrito y el primer imperio. La devastación del museo de Mosul y de los sitios arqueológicos de Nínive y Nimrud es un ataque al pueblo iraquí y una tragedia para el patrimonio mundial”, apunta la académica.

A finales de febrero, los yihadistas atacaron el museo de Mosul. “El islam llegó a la ciudad hace 1,200 años. Los primeros musulmanes jamás tocaron estas estatuas. Poco después de irrumpir en Mosul, derribaron varios santuarios suníes y mezquitas chiíes y arrancaron de las plazas monolitos en recuerdo a artistas de la ciudad.

Sus acciones recuerdan el horror de los budas gigantes de Bamiyán dinamitados por los talibanes en el 2001.

“Iraq tiene miles de sitios arqueológicos que están datados de las primeras comunidades humanas alrededor del 10,000 a.C. hasta la era islámica”, explica a este Diario Paul Collins, profesor de Arqueología de la Universidad de Oxford. “Uno de los principales temores es Hatra, de donde procedían muchas de las esculturas destruidas en Mosul”.

Palabras Clave

1
Comentarios