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Lima-Perú, 12/06/2018 a las 08:06am. por Jaime de Althaus

Según Fernando Cillóniz

Tipología de la corrupción

Jaime de Althaus
Para Lampadia

De la entrevista que le hiciera al gobernado de Ica, Fernando Cillóniz, en El Comercio (ver Otro gobernador regional que se las trae), se desprende una tipología de la corrupción en nuestro país que puede ser útil para diseñar medidas preventivas eficaces en la lucha contra esa calamidad.   

Sectoriales

Tenemos, en primer lugar, formas sectoriales de corrupción, es decir, modalidades particulares propias de cada sector, que es necesario identificar. Cillóniz describe algunas de las que se presentan en Salud, Educación, Transportes y la Policía.

1. Salud

En Salud descubrió que la causa principal de las crueles colas de amanecida que había en el hospital de Ica era la corrupción de algunos médicos que abandonaban sus consultorios a media mañana para ir a atender sus prácticas privadas. “Ese es un vicio, un cáncer que existe en todos los hospitales públicos del país”, señala el gobernador de Ica.

¿Cómo hizo para erradicar ese vicio en Ica? “Nosotros lo hemos extirpado con sanciones administrativas que han resultado en la destitución, bajo la ley Servir, de casi 30 médicos con 20 o 30 años de servicio. Además, hemos instalado tecnología digital que programa muy bien las citas y se evitan las colas”, explica.

Además, recurrió a SERVIR para ordenar el servicio: “Nosotros debemos tener unos 20, 30 gerentes públicos de Servir. La revolución de la salud pública en Ica tiene mucho que ver con los profesionales que Servir ha puesto a nuestra disposición”. 

Habría que añadir que un SIS reformado ayudaría mucho a prevenir la corrupción. Es decir, un SIS que pague no por atenciones realizadas –que fomenta la multiplicación innecesaria de atenciones-, sino que pague una cantidad fija por persona/red, lo que lleva a resolver con el mínimo de atenciones a fin de disponer de más dinero para invertir en mejoras, y lleva también a reorientar el servicio al primer nivel de atención, descongestionando los hospitales. Además, en la medida en que el SIS paga más también en tanto y en cuanto el paciente no paga por los medicamentos y no es derivado a clínicas o consultorios privados, el espacio para la corrupción se reduce. Este esquema, que comenzó a ser implementado el año pasado, lamentablemente ha sido dejado de lado.

2. Educación

En Educación también hay diversas prácticas corruptas. Cillóniz refiere que en el gobierno regional de Ica han sido destituidos alrededor de 10 maestros y directores, sea porque cobraban por aprobar alumnos o por denuncias de acoso y abuso sexual. No son las únicas perversiones en ese sector. En un estudio sobre la pequeña corrupción en el sector educación en Ayacucho, Ludwig Huber[1] encontró vicios en todos los niveles, "desde la pugna entre el gobierno regional y la Dirección Regional de Educación para colocar gente de su entorno en las UGEL provinciales, pasando por la corrupción en la burocracia y en las instituciones educativas, hasta el aula". Cobros para contratar a un postulante a profesor son normales, por ejemplo.

¿Cómo hacer para prevenir esas corruptelas? Susana Silva, Secretaria de Integridad Pública, nos responde: “En educación, como en otros servicios fundamentales, lo recomendable es 1) hacer visitas inopinadas, 2) mecanismos de denuncia, 3) usuario oculto para identificar malos funcionarios”.

Por supuesto, la profundización de la meritocracia y la simplificación y eliminación de procesos, fortaleciendo los sistemas de seguimiento y evaluación, son vitales. Juan Pablo Silva, ex viceministro de Educación, nos dice: “Una medida clave es la selección mediante evaluación de directores de UGELs y escuelas. La meritocracia es clave. Complementándola con programas de desarrollo de capacidades. Luego hay que simplificar y eliminar procedimientos. Otra cosa que se hizo fue mejorar el front desk de las UGELs evitando que los usuarios tengan acceso a las oficinas de los responsables de realizar los trámites, que era el momento en que se producía la corrupción. También mejoramos el flujo de la información usando tecnología con el objetivo de liberar tiempo gastado en procesos burocráticos. Además, esto ayudaba a hacerle seguimiento a los procesos y detectar irregularidades (corrupción)”

3. Transportes: la mafia de los brevetes

En Transportes, reinaba, en Ica, la mafia de los brevetes. “Se entregaba brevetes a cambio de dinero a gente y a conductores de autobuses y de camiones que no saben manejar. Los accidentes de tránsito en el Perú tienen mucho que ver con que hay mucha gente que está manejando sin saber manejar. Por otro lado, era comodísimo para los pudientes pagar 1000 soles y recibir un brevete a domicilio, pero la gente pobre también tenía que pagar para acceder a un brevete”, narra el Gobernador. Según él, esa mafia está en todo el país.

¿Qué hicieron? “Pues destituimos a seis o siete funcionarios de la dirección regional de transportes, mafiosos completos articulados con la fiscalía, los jueces, los periodistas y congresistas”, cuenta Cillóniz. Ahora tienen que dar todos los exámenes y el brevete se entrega apenas se termina de aprobar el examen de manejo, en el acto”, agrega

Transversales

1. Viáticos con facturas falsas

Fuera de las modalidades sectoriales, hay prácticas corruptas transversales, presentes probablemente en todos los sectores de la administración pública regional y nacional. La autoridad regional relata, por ejemplo, que “en la propia sede del gobierno regional de Ica hemos destituido también unos 6 u 8 funcionarios, principalmente por rendir cuentas de viáticos con facturas falsas. Existe un mercado, y en todo el Perú, de venta de facturas de restaurantes y de hoteles, que uno llena a su antojo y le roba al Estado 50 soles, 70 soles, 120 soles, pero de manera sistemática. Llamas a la Sunat y descubres que la numeración no coincide. O al establecimiento. Eso a la larga suma un montón de dinero… Yo estoy convencido de que un porcentaje muy significativo del gasto público y, por ende, del déficit fiscal, es fraudulento”. 

Cillóniz da la pauta acerca de qué hacer en estos casos: habría que encargarle a las Oficinas de Control Interno (OCI) de todas las entidades que verifiquen la autenticidad de las facturas que se presentan.

2. Falsificación de certificados de estudios o de trabajo

Más grave aún es que “hay unos cientos de miles de burócratas que no entraron por méritos, sino por la puerta falsa, con un tarjetazo o comprando el puesto, o falsificando certificados de estudios, engañando al Estado… Nosotros hemos destituido médicos que tenían certificado médico falso. Llamas a Sunedu y resulta que es falso. ¡Estaban atendiendo a pacientes no siendo médicos! También hay certificados de trabajo falsos. Uno llama al establecimiento, resulta que nunca trabajó ahí. Es el mundo de la mentira”. 

La misma receta que en el caso anterior: que las OCI verifiquen la autenticidad de los certificados de estudios y de trabajo que han presentado los funcionarios, y abrirles proceso administrativo a los que los hayan falsificado con la finalidad de retirarlos de la administración pública. Esto debería ser una campaña nacional que, de paso, ayudaría a reducir el gasto público y mejorar la gestión. Pues con alta frecuencia se trata de personal no idóneo o que incluso eventualmente boicotea la gestión pública, como denuncia el propio gobernador regional.

3. Boicot de funcionarios

En efecto, “hay muchos funcionarios que han entrado con padrinos del humalismo, padrinos de todos los gobiernos, y tienen como consigna política boicotear el proceso de la gestión pública”, explica Cillóniz. “En el hospital regional de Ica, por ejemplo, el boicot se manifestaba en atoros provocados de las redes de desagüe para que se inunde el hospital… O ponen cucarachas en el comedor, en la cocina, y llevan a periodistas a fotografiar las cucarachas…  Nosotros tenemos gente, funcionarios, que ingresan a los sistemas digitales a tratar de tumbarse procesos de subastas públicas. Quieren el fracaso del gobernador...”.

¿Qué hacer en estos casos? Cillóniz da la respuesta: “Yo pensé que no se podía sancionar, pero sí se puede. Sí se los puede despedir cuando cometen una falta, inclusive por agredir a usuarios y a compañeros de trabajo. La Ley Servir lo permite y el tribunal Servir ratifica o corrige la sanción”.

Sería conveniente, en ese sentido, difundir y capacitar a los gobernadores regionales, alcaldes y a los gerentes y secretarios generales y a los jefes de personal, acerca de los procedimientos para abrir procesos en el marco de la ley Servir.

Hay aquí, pues, una llamada de atención a la Contraloría. El gobernador de Ica afirma: “El tribunal Servir es mucho más efectivo que la Contraloría. El servicio civil Servir es una institución que destaca”.

4. Sistema de justicia y control no funcionan: impunidad

Pues lo que no funciona son las instituciones encargadas de perseguir y castigar: “La frustración, sin embargo, es que todo esto lo hemos puesto en consideración del Ministerio Público y no pasa nada. No hay sanción, hay impunidad. El sistema de justicia de nuestro país es muy poco efectivo. Me refiero a la policía, al Ministerio Público, la Contraloría. La Contraloría no detecta estos casos que son flagrantes y masivos”.

Ese es el tema de la reforma del sistema judicial y policial, del que nos hemos ocupado en otros artículos.

5. Policías en mafias, mafias postulan a gobiernos locales

Cillóniz reconoce que la Policía Nacional ha ayudado enormemente a poner orden. Sin embargo, se pregunta, “¿cuántos policías están metidos en la mafia del tráfico de tierras y en las mafias de los sicarios y de narcotraficantes?”. Mafias que no solo captan policías, sino eventualmente alcaldes o gobernadores. Es más, las mafias mismas presentan sus candidatos. “Uno lo ve en estas campañas, hay mafias que están postulando. Entonces, si llegan, es imposible controlar la corrupción, porque son ellos la corrupción”, afirma el gobernador.

Por supuesto, esta posibilidad se ha agravado con la ley que prohíbe el financiamiento de las campañas por parte de empresas formales, dejando el campo libre a las organizaciones criminales. Esa ley tiene que modificarse a la brevedad, antes de que sea demasiado tarde.   

Los mega-operativos son fundamentales para ir eliminando estas organizaciones criminales. Para lo que resulta indispensable que a la Fiscalía se le amplíe el presupuesto para este fin, que en junio se le terminaba. Y debe eliminarse el procedimiento especial de acusación a fiscales y jueces establecido en el art. 454 del Nuevo Código Procesal Penal que los blinda impidiéndole a la Policía detenerlos en un mega-operativo.  

Congresistas y periodistas

Lo lamentable es el papel de los cuatro congresistas por Ica tomando el partido de los corruptos e intercediendo por ellos. Cillóniz los mencionó con nombre propio y describió sus intervenciones. “Uno supone que los padres de la patria deben estar de lado de la ley, pero es todo lo contrario. Es lo impensado”, concluye.

Lo increíble es que ni la comisión de ética del Congreso, ni Fuerza Popular, hayan abierto indagación contra esos congresistas (tres de ellos pertenecen a Fuerza Popular). Es la indiferencia total frente a hechos que no pueden pasarse por alto. Esa es la calidad de nuestra clase política.

Conclusión

Por eso, Cillóniz al final considera que una salida pasa por empoderar a la ciudadanía. “En Ica tenemos un programa muy interesante que se llama “Tecnológica”, para generar ideas y startups, incubadoras de ideas brillantes. Lo estamos haciendo con Fundación Telefónica y el Banco Interamericano de Desarrollo. Yo le estoy pidiendo a los chicos que inventen un sistema de detección de corrupción y maltrato de funcionarios públicos. Yo tengo mucha esperanza en la juventud”.

También confía en la prensa objetiva, independiente y veraz, aunque es consciente de que el chantaje periodístico es una práctica recurrente en todo el Perú. Ese es un tema serio, una verdadera enfermedad. Hay muchos periodistas venales y profundamente corruptos, sobre todo en provincias. ¿Sería posible montar un esquema de denuncias contra periodistas comprables o extorsionistas? No tenemos respuestas claras en este momento. Lampadia

 

[1] Huber, Ludwig (2007), “Hacia una interpretación antropológica de la corrupción”. En revista Economía y Sociedad, número 66, CIES, diciembre

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