• Objetivo: Lograr que los peruanos optemos por una Sociedad de Libre Mercado​
  • Domingo 24 de Junio 2018
  • Lima - Perú
MENÚ
Globalización < regresar

Lima-Perú, 31/05/2018 a las 08:05am. por Lampadia

Las políticas actuales no son suficientes

El progreso ha sido extraordinario, ¿cómo lo mantenemos?

Durante las últimas décadas el mundo ha hecho progresos extraordinarios en varios aspecto de la vida de los seres humanos. La esperanza de vida mundial saltó de 53 a 72 años de 1960 a 2016, y en el Perú pasó de 43 a 79 años. La mortalidad infantil se redujo dramáticamente, por ejemplo en el Perú, bajo de 227 niños por cada 1,000 nacidos vivos, a solo 16. Estamos viviendo más tiempo y en mejores condiciones. La crisis de la población que se predijo en la década de 1970 no sucedió (el Club de Roma y otros).

Según explica Martin Wolf (ver su artículo líneas abajo), esto se debe en parte a que las familias más prósperas tienen menos hijos, pero mayormente a que ahora los niños sobreviven. Además, la proporción de personas que viven en pobreza extrema se ha desplomado. En 1800 casi toda la humanidad era pobre. Para 2013, solo un 11 %.

Este progreso es asombroso, escribe Martin Wolf. Pero no debemos suponer que será suficiente. Los desafíos futuros son diferentes. Desde la urbanización masiva a la rápida propagación de enfermedades, a conflictos mundiales y a desastres ambientales. Para abordar estos problemas, argumenta Wolf, el oeste (especialmente EEUU) necesita aprender a intervenir menos y cooperar más. Si los países occidentales respetan las reglas y los acuerdos que ellos mismos crearon, podrían alentar a otros a hacer lo mismo. Desafortunadamente, este es el camino opuesto al que Estados Unidos está tomando.

Citando a líderes de opinión que seguimos en Lampadia como Steven Pinker, Hans Rosling, y Kishore Mahbubani, Wolf afirma que teme que el mundo, que tiene el potencial de crear aún más beneficios para la humanidad, no estará a la altura para lograrlo.

Lo que se necesita, según Wolf, es una cooperación pacífica para poder mantener el progreso y gestionar los peligros: “Los países poderosos en relativa declinación en el mundo global resienten el cambio de su posición. Los países que contienen poblaciones importantes en relativo declive doméstico son consumidos por la política de la ira. La astuta forma de que Occidente logre esto [una cooperación pacífica], argumenta Mahbubani, es adherirse a las reglas y acuerdos multilaterales que crearon (como el acuerdo de París sobre el clima) para alentar a China a hacer lo mismo. Eso es lo contrario de lo que Estados Unidos está haciendo ahora”.

Compartimos con nuestros lectores un gran análisis de Wolf:

El progreso mundial trae nuevos desafíos

Preservar las relaciones internacionales pacíficas en una era de cambios rápidos es muy difícil

Martin Wolf
Financial Times
29 de mayo, 2018
Traducido y glosado por Lampadia

En el último medio siglo, la humanidad ha logrado un progreso extraordinario. Esto es incuestionable. Esto consiste de más logros, que solo ingresos más altos. Consiste también en mejor calidad de vida y mayor longevidad. Sabemos que esto ha sucedido. También sabemos por qué. Pero los logros traen nuevos desafíos.

A principios de la década de 1970, una mujer promedio tenía poco menos de cinco hijos. Muchos ‘profetas de desastres’ advirtieron que la explosión de la población sería inmanejable. Hoy en día, la tasa de fertilidad global ha bajado a 2.4. En China, está muy por debajo del nivel de reemplazo. También en Brasil, donde la Iglesia Católica fue considerada un obstáculo abrumador para el control de la natalidad, también está por debajo del nivel de reemplazo. El África subsahariana es la única gran región donde las tasas de fertilidad se mantienen altas. (Ver cuadros).

¿Por qué tenemos familias mucho más pequeñas?

  • En parte se debe a que las personas más ricas quieren menos niños con mejor educación.
  • Pero tal vez aún más, porque sus hijos sobreviven. En 1960, 246 de cada 1,000 niños indios murieron antes de la edad de cinco años. En 2016, la cifra era de 43. En Brasil, la tasa de mortalidad infantil ha disminuido de 171 en 1960 a 15 en 2016. Incluso en Japón, ha disminuido de 40 en 1960 (promedio mundial actual) a tres. Todos amamos a nuestros hijos. Entonces pensemos en qué significa esta transformación para nuestra felicidad.
  • [En el Perú, en 1960 la mortalidad infantil era de 227 menores de cinco años por cada 1,000 niños nacidos vivos, y el 2015 fue solo de 16. (Gapminder)].

A nivel mundial, la esperanza de vida ha aumentado de 53 años en 1960 a 72 en 2016. La esperanza de vida de China es ahora de 76 años, la misma que la de Japón en 1977. La de Brasil ahora es la misma que la de China. En la India es de 69. Incluso la esperanza de vida de Nigeria ha aumentado de 37 en 1960 a 53. Ser muy viejo puede no ser muy divertido. Sin embargo, pocos lamentan una larga vida. [En el Perú, en 1950 la esperanza de vida era de 39 años, hoy es de 79].

Luego está la pobreza extrema. Actualmente, el Banco Mundial lo mide como un ingreso inferior a US$ 1.90 por día (a la paridad del poder adquisitivo de 2011). Esto es lo que Hans Rosling, el médico y estadístico sueco que fundó el maravilloso sitio web de animación de datos Gapminder.org, considera el más bajo de los cuatro "niveles" de la existencia material actual.

  • En 1800, casi todas las personas vivían en pobreza.
  • En 1980, el 42% de la humanidad todavía vivía pobreza.
  • El 2013 se redujo al 11 %.
  • En China, la tasa cayó del 67 % en 1990 al 1 % en 2014. Este progreso es asombroso.

Cuando me uní al Banco Mundial a principios de la década de 1970, tales avances contra la pobreza extrema parecían casi inconcebibles.

El magnífico libro póstumo de Rosling, Factfulness, describe estas y muchas otras dimensiones del progreso. Estos incluyen:

  • La difusión de la educación femenina
  • Mejoras en el suministro de agua potable
  • El enorme aumento en el número de vacunas
  • E incluso la expansión de la democracia.

El libro también nos ayuda a pensar más claramente sobre por qué tendemos a ser (erróneamente) tan pesimistas. Otro nuevo libro, Enlightenment Now del psicólogo experimental Steven Pinker, se atribuye el mérito de estos avances a lo que corresponda, a lo mejor de los proyectos de la ilustración,  la razón, la ciencia y la preocupación por el bienestar de la humanidad.

El progreso siempre deja muchos asuntos pendientes. Eso es cierto en todas las dimensiones anteriores. También crea nuevos desafíos. Gestionar la urbanización masiva es una. Otra es la capacidad de propagación de enfermedades más rápidamente que antes. Todavía nos cuesta contener la fragilidad de nuestro sistema financiero. Pero los mayores riesgos son sin duda los de conflictos globales y desastres ambientales.

En el primero, Kishore Mahbubani, un experto singapurense en relaciones internacionales, trae una advertencia convincente en su sucinto libro nuevo, ¿Ha perdido Occidente? Sus mensajes fundamentales son, primero, que Occidente ganó, segundo, que ahora está perdiendo y, finalmente, que Occidente debe adaptarse. Occidente ha ganado porque todos se dan cuenta de que la ciencia y la tecnología funcionan y un número creciente de sociedades ha aprendido a aprovecharla.

Occidente está perdiendo, como resultado directo de esta lección, porque la dominación desde una octava parte de la población mundial está llegando a su fin. Occidente debe adaptarse porque no tiene una alternativa sensata. La lección que debe aprender Occidente, sobre todo Estados Unidos, es interferir mucho menos y cooperar mucho más. No puede dirigir el mundo. Necesita detener su intervencionismo arrogante y, por lo general, tonto. Es difícil no estar de acuerdo con este consejo de un amigo del oeste [Mahbubani] tan bien informado.

Preservar las relaciones pacíficas en una era de cambios rápidos es un gran desafío. Sin embargo, también lo es administrar los bienes comunes globales. A medida que la humanidad se vuelve más rica, su impacto en el medio ambiente global ha aumentado enormemente. El indicador más potente de esto es el continuo aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero también surgen problemas importantes en otros lugares, especialmente en los océanos, como resultado de la sobrepesca y la destrucción de hábitats. Demasiadas personas en los países ricos piensan que la respuesta es que los miles de millones de personas más pobres abandonen las esperanzas de una vida mejor. Eso no es solo inmoral: es inviable. Recordemos que las mil millones de personas más ricas consumen más de la mitad de todos los combustibles fósiles que quemamos.

El mundo es un lugar mucho, mucho mejor de lo que era. A nivel mundial, es incluso menos desigual de lo que era hace cuatro décadas, debido al rápido aumento de los ingresos promedio de los países anteriormente indigentes. Pero los países poderosos en relativa declinación global resienten su cambio de posición. Los países que contienen poblaciones importantes en relativo declive doméstico están siendo consumidos por la política de la ira. Sin embargo, si se quiere mantener el progreso y gestionar los peligros, es necesaria la cooperación pacífica.

La manera astuta en que Occidente puede lograr esto, argumenta Mahbubani, es adherirse a las reglas y acuerdos multilaterales que crearon (como el acuerdo de París sobre el clima) para alentar a China a hacer lo mismo. Eso es lo contrario de lo que Estados Unidos está haciendo ahora.

Hemos llegado lejos, y podemos ir mucho más allá. Pero esto no sucederá automáticamente y puede que no suceda en lo absoluto. ¿Pero, soy optimista de que el mundo estará a la altura del desafío? La respuesta es no. Lampadia

Palabras Clave

Artículos Relacionados

Comentarios